No existe una causa concreta que explique por qué una persona comienza a consumir drogas. Parece más adecuado hablar de la existencia de diversas condiciones que se combinan y favorecen este proceso.
Por lo tanto, se puede hablar de factores de riesgo, entendidos como “aquellas condiciones que favorecen el proceso del consumo de drogas, o sea, lo hacen más probable”; y factores de protección, entendidos como “condiciones que disminuyen la probabilidad de adentrarse en el consumo de drogas”.

8.1. FACTORES DE RIESGO
- CURIOSIDAD POR EXPERIMENTAR: Es normal en la adolescencia explorar, experimentar y querer estar a la última. Esta necesidad de descubrir es propia a esta edad y el mundo de las drogas puede percibirse como algo repleto de sorpresas. No es extraño que los jóvenes quieran tener sus propias experiencias con las drogas y quieran experimentar por sí mismos.
- PRESIÓN DEL GRUPO DE IGUALES: Las amistades ejercen una presión que facilita la adopción de determinadas señas de identidad (forma de vestir, música, etc.), pero que también puede llevar al inicio en el consumo de drogas, cuando hay una alta necesidad de aprobación social. Durante la adolescencia es necesario pertenecer a un grupo, sentirse aceptado y hacer lo mismo que los otros; por lo que tiene dificultades para resistirse a las presiones que provienen de sus grupos de pertenencia.
- BÚSQUEDA DE PLACER: El consumo de drogas ha estado siempre vinculado al deseo de desconectar de las exigencias más agobiantes de la realidad, en un intento de disfrutar al máximo del tiempo de ocio. Si en la infancia y la adolescencia no se aprenden otras formas de diversión, las drogas pueden ocupar un lugar estelar.
- CONTROL FAMILIAR INCONSISTENTE: Cuando las normas familiares son excesivamente rígidas, relajadas o variables, a los niños y adolescentes se les hace difícil la interiorización de unas pautas de comportamiento claras, por lo que su asociación fuera de la familia se verá afectada.
- DISPONIBILIDAD DE SUSTANCIAS: Si en el medio en que el adolescente vive su tiempo de ocio, existe una presencia notable de drogas, el inicio en el consumo resulta favorecido. Actualmente hay una mayor disponibilidad de drogas en el mercado.
- ALTERACIONES PSICOLÓGICAS: El consumo de drogas es, en ocasiones una respuesta a la timidez y a la falta de confianza en sí mismos de ciertos adolescentes. En esta etapa del desarrollo humano, los sentimientos de ansiedad, de aburrimiento y de depresión forman parte del desarrollo. Sin embargo, son a menudo mal vividos y el adolescente puede encontrar en las drogas una aparente respuesta a sus dificultades. Además, en pleno periodo de autoafirmación, las drogas le permiten enfrentarse a la autoridad y expresar su rebeldía.
- FALTA DE INFORMACIÓN ADECUADA: La transmisión de información veraz y científica sobre las drogas es a menudo reemplazada por el sensacionalismo y el miedo, lo que puede provocar entre las personas jóvenes cierta apetencia por el desafío. Para ejercer una influencia favorable, es importante proporcionar una información creíble, clara y adaptada al público destinatario.
- ALIVIO DEL DOLOR: En nuestra sociedad, tenemos la costumbre de recurrir fácilmente a los medicamentos para aliviar nuestros dolores. Los jóvenes aprenden de la sociedad adulta a aliviar sus molestias mediante la administración de drogas. Este aprendizaje se desarrolla observando a los adultos de su alrededor. Sea para aliviar las molestias físicas y psicológicas, la tendencia de recurrir a diversas sustancias ante cualquier malestar, acaba formando parte del estilo de vida de algunos adolescentes.
- FACTORES VINCULADOS A LA SUSTANCIA: El consumo de las sustancias que consideramos drogas, entraña riesgos derivados de sus propiedades farmacológicas, de sus efectos y de su capacidad para generar dependencia.
- EDAD: Cuanto más joven es la persona que se inicia en el consumo de drogas, mayor es el riesgo de que ésta, tenga un problema importante con ellas. Las personas de mayor edad, que se pueden ver inmersos en la soledad en un momento determinado, también son una población de riesgo.
- ALTA BÚSQUEDA DE SENSACIONES: La necesidad de experimentar sensaciones nuevas, a veces sin reparar en los riesgos que ella comporta, hace que sea más probable el uso de drogas.
- FRACASO ESCOLAR: El fracaso en los estudios provoca formas de comportamiento inadecuadas en adolescentes y niños, especialmente referidas al consumo de tabaco y alcohol.
- BAJA AUTOESTIMA: La autoimagen desfavorable y la no valoración de las cualidades personales, hacen que las personas sean menos capaces a enfrentarse a una oferta de drogas presentándose situaciones que dificultan la toma de decisiones de forma razonable.
- BAJA ASERTIVIDAD: La falta de habilidad para expresar lo que uno piensa o siente, de forma sincera, justa y considerada, sin renunciar a sus derechos, pero sin avasallar a los demás, conlleva que algunas personas tengan serios problemas para relacionarse con los demás o para negarse a algo que desean, como consumir drogas.
- SITUACIONES CRÍTICAS VITALES: Las circunstancias dolorosas y difíciles que se presentan a lo largo de la vida (pérdida de seres queridos, problemas familiares, laborales, etc.), hacen que seamos más vulnerables y que algunas personas que se ven en tales situaciones traten de evadirse mediante el consumo de drogas.
- INFLUENCIAS CULTURALES: Algunas drogas, como el alcohol y el tabaco, son aceptadas por nuestra cultura, lo cual dificulta la toma de conciencia respecto a los riesgos que conlleva el consumo.
- TOLERANCIA FAMILIAR HACIA EL CONSUMO DE DROGAS: Los hábitos y estilos de vida de los miembros de la unidad familiar en relación al consumo de drogas (abuso de drogas legales e ilegales, medicamentos, etc.), aumenta la probabilidad de que los hijos consuman dichas sustancias.
- FALTA DE ALTERNATIVAS DE OCIO Y TIEMPO LIBRE: En las personas que tienen dificultad de acceso a alternativas atractivas de tiempo libre y que aprenden a disfrutar de su ocio en lugares asociados al consumo de drogas (bares pubs, discotecas, etc.), las posibilidades de iniciarse en el consumo de drogas es mayor.
- PUBLICIDAD: Una parte importante de la publicidad tiene por objeto la promoción del consumo de tabaco y bebidas alcohólicas, influyendo en las opiniones y comportamientos de las personas respecto a su uso.
- FALTA DE CONFORMIDA CON LAS NORMAS SOCIALES: Hay personas que consumen drogas como una forma de transgredir las normas sociales.
- ESCASA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN: Aquellas personas que requieren una satisfacción inmediata de sus necesidades consumen drogas para lograr un placer inmediato.
- DIFICULTAD PARA EL MANEJO DE ESTRÉS: Consumo de sustancias para relajarse.
- OTROS FACTORES DE RIESGO: Expectativas positivas respecto a las consecuencias del consumo de drogas (maximizar consecuencias positivas y minimizar las consecuencias negativas), malas relaciones entre los miembros de la familia, agobio por la situación familiar, sentimiento de pérdida de confianza en sí mismo, sensación de no poder superar las dificultades, sensación de agobio o tensión, insatisfacción personal, marginalidad en el barrio, jornadas de trabajo prolongadas, insatisfacción en la función del trabajo o con el trato recibido, trabajos a destajo o alto rendimiento, mala situación contractual, consumo de alcohol y drogas en el trabajo (por ejemplo, camareros y representantes).



8.2. FACTORES DE PROTECCIÓN
- AUTOESTIMA: Las personas con una elevada autoestima tienden a considerar que son merecedoras del respeto y la consideración de los demás independientemente de que su conducta se ajuste o no a los deseos de otros. Además tienden a considerarse más autoeficaces, entendiendo que la posibilidad de negarse a la presión hacia el consumo de drogas es realmente una alternativa de conducta que está bajo su control, independientemente de las circunstancias en que se produzca.
- ACTITUDES HACIA EL CONSUMO DE DROGAS: Las actitudes pueden interpretarse como predisposiciones, relativamente estables, a actuar de determinada manera en relación a un objeto e incluyen elementos cognitivos (creencias que tenemos en relación a ese objeto), afectivos (sentimientos positivos o negativos provocados por ese objeto) y comportamentales (tendencias a comportarse de una determinada forma en relación a ese objeto). Las actitudes negativas hacia el consumo de drogas, tienen un carácter más o menos estable y permanente, que pueden ser muy resistentes al cambio. Sin embargo, son de carácter aprendido y, por tanto, se pueden promocionar a través de programas de prevención adecuados.
- ACTITUDES HACIA LA SALUD: Una actitud favorable hacia la higiene, hacia una alimentación equilibrada, hacia la prevención de enfermedades, hacia el deporte, etc.; puede afectar a otras conductas también relacionadas con la salud como es el consumo de drogas.
- AUTOCONTROL: La persona se comporta de una manera autocontrolada cuando es capaz de responder decidiendo, eligiendo su respuesta, más que reaccionando de un modo automático e impulsivo ante una situación. La capacidad de inhibir los impulsos y de posponer la gratificación inmediata, en función de otra gratificación posterior, es esencial para que las estrategias de toma de decisiones puedan repercutir positivamente sobre la conducta.
- HABILIDADES PARA LA TOMA DE DECISIONES: Puede definirse como la capacidad para tomar decisiones autónomas y responsables, considerando las ventajas e inconvenientes de las opciones disponibles y asumiendo las consecuencias. Ello permitirá la toma de decisiones responsables en relación al consumo de drogas o conductas relacionadas con estas sustancias.
- HABILIDADES PARA LA INTERACCIÓN SOCIAL: Las habilidades sociales no sólo tienen repercusión en la calidad de las relaciones que el niño establece con otras personas, sino que también influye decisivamente en la forma en que se asimila las normas y roles sociales.
- HABILIDADES DE OPOSICIÓN: Capacidad para oponerse asertivamente a las demandas, influencias o manipulaciones de otras personas para hacer algo, es decir, negarse a las demandas de conducta del otro de forma no punitiva, sin crear conflictos innecesarios y sin poner en peligro las relaciones con los demás.
- HABILIADES DE AUTOAFIRMACIÓN: Habilidades sociales que facilitan la defensa asertiva de las propias convicciones y de las propias opciones de conducta.
- CAPACIDAD DE AUTOEXPRESIÓN EMOCIONAL: Capacidad para exteriorizar emociones, expresar demandas y demandar afecto, liberar estados emocionales, solicitar o brindar apoyo y cariño, mostrar ternura o compasión, así como canalizar adecuadamente las emociones negativas de aversión o rechazo.
- CAPACIDAD DE EMPATÍA: Capacidad para percibir y comprender los pensamientos y sentimientos de los demás, es decir, la capacidad para ponerse en lugar del otro.
- EJERCICIO RAZONABLE DE LA AUTORIDAD DE LOS PADRES: Permite a los niños y adolescentes interiorizar unas normas aceptables de convivencia, y les ayuda ha tomar decisiones responsables aún cuando actúen movidos por la curiosidad y el placer.
- INFORMACIÓN ADECUADA: Recibir una información adecuada y veraz sobre las drogas, sus efectos y los riesgos asociados a su consumo, a fin de favorecer una toma de decisiones libre ante la previsible oferta de drogas.
- VIVENCIA RICA Y DIVERSA DEL TIEMPO LIBRE: Ayuda al adolescente a encontrar satisfacciones que no pongan en peligro su desarrollo.
OTROS FACTORES DE PROTECCIÓN: Canalización adecuada de la curiosidad, baja presencia de drogas en los lugares por los que se mueven los jóvenes, tener valores prosociales y ético-morales, limitación de la accesibilidad a las drogas por parte de la administración, practicar deporte, religiosidad, tener claros los objetivos en la vida, tener unas relaciones familiares buenas y estables, existencia de un buen diálogo entre padres e hijos, tener apego por la vida, buena integración en el barrio, prevención de drogas en la escuela y la familia, conocer algún mensaje preventivo o participar en alguna actividad preventiva, desarrollo de actividades intelectuales (ej.: lectura), respeto a las normas sociales, escaso hábito de consumo de drogas legales en la familia, valoración positiva de colegio, refuerzo de los logros y las cualidades de los hijos, mayor presencia de los padres en casa, escasas situaciones estresantes y exposición a modelos que no utilizan drogas para resolver los problemas.



El presente contenido se enmarca en una actividad del Programa de Prevención de las Adicciones desde el Ámbito Familiar en colaboración con la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía.